Ideam dice que no va a parar de llover: viene la niña

Las lluvias que se han presentado en agosto se asocian a efectos colaterales de la temporada de huracanes en el Atlántico.

Las autoridades ambientales y de gestión del riesgo están en máxima alerta ante la eventual llegada de la segunda temporada de lluvias al país y el departamento.

Tras un mes en donde la temporada de huracanes en el Atlántico generó que la estación seca estuviera marcada por fuertes precipitaciones, las previsiones meteorológicas apuntan a que la ola invernal podría adelantarse para la mitad de septiembre.

Diana María Montoya Velilla, subdirectora Ambiental del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, explicó que de acuerdo con los análisis de esa entidad y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) la principal preocupación es que la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de La Niña aumentó al 69 %.

Según explicó, luego de un periodo en donde la caída de agua ha comenzado a saturar el suelo del Valle de Aburrá y otras subregiones, el arribo de esta fenómeno traería un riesgo adicional.

Balance de afectaciones

Jaime Enrique Zapata Gómez, director del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia (Dagran), advirtió que durante el último mes el departamento acumuló al menos 8.000 familias afectadas por las lluvias, para un acumulado de 18.000 en lo corrido de este año.

Los movimientos en masa, las crecientes súbitas y el desbordamiento de ríos hacen parte de los eventos que han ocurrido durante este último periodo.

Mientras la Secretaría de Infraestructura Física de Antioquia reportó que al menos 650 puntos de la red vial departamental fueron afectados por movimientos de tierra (39 de mayor magnitud), el Dagran registró inundaciones en municipios como Nechí y Tarazá, en la subregión del Bajo Cauca.

De acuerdo con el último informe técnico publicado por el Ideam, con corte al pasado viernes 3 de septiembre, en el caso de Antioquia persistía la alerta roja por posibles desbordamientos en el río Cauca, a la altura del municipio de Nechí. Así mismo, en el municipio de Sabanalarga, se mantenía en alerta roja por posibles movimientos en masa.

Formulan recomendaciones

Según explicó Zapata, a raíz de estas afectaciones, desde la administración se emitió un llamado a los 125 municipios del departamento para que incrementen sus labores de monitoreo y preparen su respuesta ante la posible ocurrencia de emergencias.

Según explicó, luego de que las lluvias de agosto pasado comenzaran a generar derrumbes, cuando comience la temporada de lluvias se prevé un mayor riesgo de este tipo de movimientos.

Por su parte, Montoya Velilla añadió que para la población en general el consejo es monitorear el nivel de las quebradas y el comportamiento de los suelos cerca a sus viviendas, para alertar en caso de alguna emergencia.

El cambio en el nivel de las quebradas, alteraciones en su coloración o la interrupción de su flujo podrían ser señales un posible represamiento o una creciente súbita, explicó.

La funcionaria también recomendó no disponer de residuos sólidos y escombros en las quebradas, limpiar de forma preventiva los sumideros en las vías y tener a la mano los números de los organismos de socorro

 

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